APLICACIÓN PARA DESARROLLAR Y MEJORAR LA VELOCIDAD LECTORA

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Ideas básicas sobre la lectura.


1.

Todos tenemos la posibilidad de leer bien y rápido.


2.

Las palabras son imágenes.


3.

24 sonidos para 28 signos.


4.

Estamos ante un programa de entrenamiento.


5.

Cómo construye nuestro cerebro el significado de lo leído.


6.

¿A quiénes va dirigido?.


7.

Contenido del programa.


8.

Fichas para el control y seguimiento del Programa.


 

9.

Determinación del punto de partida.


 

10.

Bibliografía.


1. Todos tenemos la posibilidad de leer bien y rápido.

Cualquier persona puede perfeccionar su capacidad lectora. Puede multiplicar por 2, 3 ó 4 su velocidad habitual sin menoscabo alguno de su capacidad de de comprensión y asimilación

Aunque muchos no lo creen, hay experimentos que demuestran que los lectores rápidos son los que mejor captan el sentido de lo leído, ya que puede hacerse con las relaciones internas del texto y con las particularidades de su estructura en un período de tiempo más breve. Son los que saben sacar mayor partido del tiempo dedicado a la lectura. Lo ideal sería poder leer tan rápido como fluye el pensamiento, que siempre es mucho más rápido que el proceso de percepción visual. Muchas personas tras un largo proceso de entrenamiento llegan a acercarse a este ideal.



2. Las palabras son imágenes.

La mayoría de las personas hemos aprendido a leer con métodos silábicos o fonéticos; hemos llegado al significado lexical de las palabras por la unión de letras o sílabas. Esto lo seguimos haciendo cada vez que nos encontramos con palabras desconocidas; pero llega un momento en que no necesitamos la decodificación, reconocemos la imagen de la palabra completa de un solo golpe de vista. Si nuestro cerebro fuese un ordenador podría decirse que tendríamos una carpeta en la que estarían guardadas todas las palabras de las que reconocemos su imagen (ortografía). Esta carpeta no sería exactamente la misma que la de las palabras totales que conocemos, no. Sabemos el significado de muchas más palabras, aunque tengamos dudas sobre su ortografía.

Cuantas más veces hayamos utilizado una palabra más fácilmente la reconoceremos. No existe mejor herramienta cerebral que la magia de la repetición.

Está comprobado que la capacidad de nuestros ojos es extraordinaria, para ello vamos a medir la visión horizontal y vertical.

En primer lugar, mirando a la distancia y manteniendo el foco en un punto lo más lejano posible, junte las puntas de los dedos índices horizontalmente delante de usted, a unos 7 centímetros del puente de la nariz. Poco a poco comience a separarlas despacio a lo largo de una línea horizontal, manteniendo los ojos enfocados en la distancia. Sólo cuando ya no pueda ver el movimiento por el rabillo del ojo, deténgase y mida la distancia de su visión horizontal.

En la segunda parte del ejercicio haga exactamente lo mismo, pero esta vez con las puntas de los dedos en posición vertical; vuelva a separarlos hasta que ya no pueda ver el movimiento por debajo y por encima de su campo visual. En ese momento deténgase y mida la distancia de su visión vertical (hágalo ya).

¿Asombroso, verdad? La gente descubre con frecuencia que tiene una visión horizontal equivalente a la distancia abarcada por los brazos abiertos. La visión vertical es ligeramente menor, pero sólo debido a la prominencia de las cejas (prueba también).

¿Cómo es posible?

La respuesta reside en el modo en que está estructurado el ojo humano. La retina de cada uno de nuestros ojos tiene 130 millones de receptores de luz, lo que quiere decir que en conjunto disponemos de 260 millones de receptores de luz.

¿Qué porcentaje de los ojos cree usted que está destinado al foco «claro» o central, y qué porcentaje al foco «lateral» o periférico?

En realidad, el foco central sólo precisa del 20% del sistema ojo/cerebro, mientras que el foco periférico utiliza nada menos que el 80%. Esto significa que, de los 260 millones de receptores de luz que trabajan para nosotros, más de 208 millones se dedican a la visión periférica.

¿Por qué un porcentaje tan alto? La razón es que casi todos los hechos que tienen lugar en el universo ocurren alrededor de nuestro foco central, y es vital para nuestra supervivencia que el cerebro esté al corriente de todos los cambios que se producen en nuestro entorno para dirigirnos hada lo que necesitamos y apartarnos del peligro.

Los métodos tradicionales de enseñanza de lectura se concentran sólo en el foco central, por lo cual se usa menos del 20% de la capacidad visual disponible, y además de forma inadecuada.



3. 24 sonidos para 28 signos.

Nuestro idioma, podríamos decir, es un "idioma limpio", la correspondencia entre los signos y su sonido es casi perfecta. Podemos leer con correcta pronunciación cualquier palabra; e igualmente, a través de la ruta fonológica podemos escribir cualquier palabra que oigamos aunque nunca la hayamos visto ni oído. En idiomas como el inglés, alemán, francés, … esto no es posible, sonido y grafía no siempre coinciden. Nuestro idioma tiene por tanto una gran ventaja, pero también el gran inconveniente de la ortografía: nos aventuramos a escribir cualquier palabra aunque no la veamos previamente. Esto es un gran error, puesto que si no la vemos difícilmente podremos escribirla con corrección; pero nos han acostumbrado a arriesgarnos aunque con ello tengamos un enorme riesgo de no escribirla correctamente (vuela-buela, 50% de posibilidad de acertar; huevo-uevo-huebo-uebo, 25%; …).

La ortografía junto con las técnicas de escritura supone apenas  el 5-10 % de entre todos los aspectos del lenguaje, es nuestra carta de presentación en un escrito, y las faltas de ortografía son social y culturalmente inaceptables.

Hay que replantearse cuanto antes nuevas estrategias para la enseñanza de la ortografía -y las hay- tanto para Educación Primaria como para Secundaria, al menos por tres razones:

  1. No estamos satisfechos con los resultados ortográficos de nuestros alumnos. Los resultados de trabajar las normas ortográficas -como hemos hecho toda la vida- no nos dejan satisfechos. Conocemos profesionales con estudios universitarios con problemas de ortografía.

  2. Sólo 1 de cada 14 palabras está sometida a alguna norma ortográfica. ¿Y las otras 13? Por lo general hay un cierto desconocimiento de cómo tratar al 93% de las palabras que no se someten a normas, y son demasiadas.

  3. Nadie pone faltas de ortografía por maldad o desidia (el mismo trabajo cuesta escribir bicicleta que vicicleta), si lo escribimos mal es simplemente porque no vemos la palabra -en ortografía la mejor ruta de aprendizaje es la visual. Convendría que todos los docentes conociesen la manera de trabajar esta posibilidad.

Esta aplicación informática va a facilitar la posibilidad de trabajar las palabras desde la ruta visual y de esta forma, dada la magia de la repetición, fijar en nuestro cerebro las imágenes de más de 7000 palabras que visualizará a lo largo del programa.



4. Estamos ante un programa de entrenamiento.

De la misma manera que un atleta gracias al entrenamiento físico permanente mejora día a día en su flexibilidad, resistencia, concentración, etc.; nuestro cerebro está perfectamente dotado para que con el entrenamiento preciso y sistemático de la lectura mejoremos sustancialmente la velocidad, la comprensión lectora y la ortografía, pudiendo llegar a obtener marcas de lectura rápida superiores a las 1000 ppm (palabras por minuto). Eso sí, nadie te va a regalar nada, tienes que dedicar un máximo de 9 minutos diarios, divididos en tres sesiones de no más de 3 minutos cada una.

Debes tener muy presente que el resultado que obtengas sólo depende de ti. Tú eres el único responsable. Cuanto más entrenes, mejor. No podemos entrenar por ti.

Este es un programa de entrenamiento sólo para aquél que quiera mejorar en los aspectos señalados (velocidad, comprensión y ortografía). Si te interesa la propuesta, ¡ánimo! Tienes ante ti un programa que te va a permitir conseguirlo. Si no te parece posible, no  pierdas el tiempo. Abandona ahora mismo. Ten en cuenta que la única posibilidad de hacer algo posible es creer que puedes hacerlo. Cuando creemos que algo es posible y lo queremos, nuestras acciones y energías se ponen en marcha en función de los objetivos.

Otra bondad del programa es que no  te va a evaluar (examinar) nunca -tanto a las personas mayores como a los niños no nos gusta que no examinen. Respetamos este deseo.

Sólo debes ponerte objetivos de entrenamiento -dos, tres veces al día; tres, cuatro,… días a la semana. Tenemos la convicción de que es más importante ponerse objetivos de entrenamiento que de resultados. Cuando nos ponemos objetivos de entrenamiento los resultados llegan irremediablemente, ya que al no sentirte presionado por la evaluación, simplemente mejoras; en cambio, cuando los objetivos son de resultados, necesariamente tenemos que evaluar, así que tenemos  tendencia a rebajarlos o falsearlos cuando nos vemos ante la imposibilidad de conseguir las metas propuestas. Además nos crea estrés y desmotivación a la mayoría de las personas.



5. Cómo construye nuestro cerebro el significado de lo leído.

La información de lo leído llega al cerebro a través de los ojos. Éstos, en el proceso de lectura avanzan a saltos haciendo pequeñas detenciones en diversos puntos de las líneas. A estas breves detenciones se les llama fijaciones y están en estrecha relación con la velocidad y la comprensión de lo leído. Es precisamente en cada una de las detenciones donde el cerebro construye el significado de lo leído.

Haz la experiencia de observar detenidamente los ojos de una persona cuando lee y podrás comprobar que el iris no se desplaza de izquierda a derecha de forma rectilínea, sino dando pequeños saltitos (para realizar la prueba basta con que la persona que lea se coloque el libro a la altura de los ojos frente a la persona que observa y así puede ver los movimientos de éstos). Podemos contar los saltos que se producen por renglón. Cuantos menos movimientos, mayor competencia lectora y viceversa. En el caso de la siguiente figura, el lector, ve la imagen de una sola palabra en cada movimiento.

Éste sería el nivel de competencia mínimo para comprender lo que se lee. Por debajo de esta competencia lectora no habría comprensión, ya que nuestro cerebro construye el significado de lo leído en cada fijación, es decir, donde están las flechas rojas; y aunque en este caso las dos primeras palabras (En el) carecen de significado, tras la lectura de la tercera (río) comienza a tomar sentido la frase.

El cerebro construye significado de donde lo hay.  (En / el / río / juego / con / el / agua)

La siguiente figura representa la lectura silábica. En este caso la comprensión es imposible pues ninguno de las sílabas leídas (En / el / rí / o / ju / e / go / con / el / a / gu / a) tiene significado por lo que nuestro cerebro no puede construir significado alguno, no existe tal en ninguno de los fragmentos leídos.

 Las siguientes figuras representan sucesivamente mejores competencias en la lectura al ver de una sola fijación 2, 3, 4, o más palabras.

 

El cerebro humano tiene la capacidad de ver líneas completas, párrafos, e incluso páginas de un solo golpe de vista.

 



6. ¿A quiénes va dirigido?

A CUALQUIER PERSONA SIN IMPORTAR SU EDAD.

Sólo es preciso que tenga una velocidad lectora de unas 80 ppm aproximadamente, y el deseo o necesidad de mejorar sustancialmente su capacidad de leer rápido, y por tanto incrementar su capacidad de aprendizaje a través de la lectura.

LEER ES CONSTRUIR SIGNIFICADOS. Cuando hablamos de lectura, por tanto, nos estamos refiriendo siempre a lectura comprensiva.

Es importante saber que cuanto mayor sea el número de palabras que vemos en cada fijación, nuestro cerebro construirá mayor cantidad de significado, por lo que podemos decir que “a mayor velocidad, más y mejor comprensión”.

A LOS PROFESORES PARA QUE PUEDAN UTILIZARLO CON SUS ALUMNOS.

Si quieres mejorar la velocidad lectora de tus alumnos es necesario que te planifiques un entrenamiento sistemático buscando la colaboración de alumnos y padres. Convendría tener en cuenta:

Hacemos notar que al ser una aplicación gratuita, alumnos y padres pueden utilizarla en casa en su propio ordenador, lo que reforzaría extraordinariamente la labor docente.

Se adjunta un seguimiento que propone un entrenamiento sistemático. Ver documento.



7. Contenido del programa.

El programa consta de:

1. Series de palabras.

Monosílabas: 2 series de 100 palabras cada una (200).
Bisílabas: 18 series de 125 palabras cada una (2250).
Trisílabas: 25 series de 125 palabras cada una (3125).
Cuatrisílabas: 14 series de 125 palabras cada una (1750).
Polisílabas: 7 series de 125 palabras cada una (875).

2. Series pares de palabras: 4 series de 125 pares cada una.

3. Series de frases: 3 series de 125 frases cada una.

4. Series para el aprendizaje de determinados conocimientos:

A. Conocimiento del Medio:
Comunidades y provincias españolas: 1 Serie (todas).
Países de Europa: 1 Serie (todos).
Países de Asia: 1 Serie (todos).
Países de África: 1 Serie (todos).
Países de Asia: 1 Serie (todos).
Países de América: 1 Serie (todos).
B. Área de Lengua:
Palabras invariables: 3 Series de 125 (375 palabras invariables).
Verbos:
Primera Conjugación: 30 series (cada serie es un verbo conjugado en todos sus tiempos y formas).
Segunda Conjugación: 30 series (cada serie es un verbo conjugado en todos sus tiempos y formas).
Tercera Conjugación: 30 series (cada serie es un verbo conjugado en todos sus tiempos y formas).

5. Literatura en Lengua Castellana:

Cuentos infantiles: 200 Series (200 cuentos).
El Lazarillo de Tormes: 8 Series (Prólogo más los 7 Tratados).
El buscón de Quevedo:
Libro Primero: 7 Series (7 capítulos).
Libro Segundo: 5 Series (5 capítulos).
Libro Tercero: 10 Series (10 capítulos).
Artículos. Mariano José de Larra: 15 series (15 artículos).
Don Quijote de la Mancha:
Primera Parte: 53 Series (Preliminares más 52 capítulos).
Segunda Parte: 75 Series (Preliminares más 74 capítulos).

Cada uno de los contenidos indicados llevará un control de seguimiento en el que se irán anotando cada sesión de entrenamiento.  Ver documento.



9. Determinación del punto de partida.

Con esta prueba se pretende calcular la velocidad lectora inicial y es opcional. Ha de controlarla el maestro en los niños pequeños, los mayores y adultos pueden hacerla de forma autónoma.

En la siguiente tabla tienes un texto adaptado a cada nivel de usuarios para que puedas imprimirlo. Elige el formato que mejor se adapte al software que tengas instalado en tu ordenador.

Cuando leas el  texto, tienes que hacerlo exactamente con la misma clase de comprensión que desearías conseguir para una lectura de este tipo.

Coge un cronómetro y cuando estés preparado, lo pones en marcha y comienza la lectura. Páralo cuando termines.

 

Ejemplo de texto

Nº palabras

Primer y segundo ciclo

Formato odt

Formato pdf

Formato doc

243

Tercer ciclo

Formato odt

Formato pdf

Formato doc

851

Educación Secundaria

Formato odt

Formato pdf

Formato doc

1267

Adultos

Formato odt

Formato pdf

Formato doc

2112

Para calcular la velocidad lectora multiplica el número de palabras del texto por 60, y el resultado lo divides entre el número de segundos que tardaste en leer el texto. El resultado son las palabras por minuto (p.p.m.).

Este es tu punto de partida. De ahora en adelante todo será mejorar.



10. Bibliografía.

Cómo leer, estudiar y memorizar rápidamente. W.J. Mayo.

El libro de la lectura rápida. Tony Buzan.

Lectura rápida. Antonio Blay.

Relatos del método de lectura. Felipe González del Pino.

Nuevas estrategias para la enseñanza de la ortografía en el marco de la PNL. Daniel Gabarro y Conxita Puigarnau..

Web del Instituto Cervantes: http://www.cervantes.es

 

Diego Guerrero, Antonio Vega y Santiago Ortiz

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